Tu eres para mi lo que una biblioteca para Borges, lo que un vino barato para Bukowsky, París para Cortázar, el hígado de Bolaño, una cantina clandestina para Ruvalcaba, eres para mi, tan fácil y tan sencillo, como una ráfaga de literatura sin palabras.
Víctor Castillo (via lacocinadelalma)